miércoles, 1 de febrero de 2012

aprendizaje autorregulado

En este blog voy a reflexionar sobre el libro "Aprendizaje y enseñanza del siglo XXI: Pautas para el desarrollo profesional del profesorado". Este libro intenta ayudar a la reflexión del docente para mejorar y evolucionar consiguiendo así, el máximo desarrollo del alumno.

El primer cuadro para reflexionar pregunta qué entendemos por aprendizaje autorregulado. Desde mi punto de vista la característica de este aprendizaje es que el alumno es quien lo promueve, es decir que los alumnos son los primeros que tienen que querer aprender. Si esto no ocurre es muy difícil promover este aprendizaje porque no puedes hacer nada si ellos no quieren, pero se debe motivar y  buscar el mejor aprendizaje para cada alumno.

Como ya he dicho lo más importante, desde mi punto de vista para el aprendizaje autorregulado, es que el alumno quiera aprender, también el profesor tiene que tener al alumno como el centro de todo aprendizaje y guiar todas las elecciones con este propósito.

Aunque no hablamos solo de un buen ambiente escolar, sino que el ambiente familiar  también influye. Por esto, la familia debe apoyar al alumno en un completo desarrollo, ayudandole en sus peores momentos o asignaturas y motivandole para superarse en el resto.

 La aplicación de este aprendizaje autorregulado, a mi ver, favorece el trabajo por proyectos en vez de por asignaturas y evitar en cierto modo las clases magistrales como modo de dar las clases. Creo que  los alumnos tienen que tener gusto por aprender,  y este gusto no se activa solo. Si no que hay que desarrollarlo desde el colegio, hay que buscar qué les interesa y motivarlos desde lo que ya saben. Me refiero, partir el nuevo aprendizaje de un aprendizaje antiguo, y así poder hacer un aprendizaje significativo. Este tipo de aprendizaje es la clave para que los alumnos se vean motivados para aprender por su cuenta.

Creo que se nos ha acostumbrado a darnos todos los conceptos ya desarrollados, “machacados” y es una mala costumbre. Simplemente atiendes, pero no buscas relaciones entre los conceptos y eso te impide autorregular el aprendizaje, promoviendo la pasividad del alumno. Para combatir este germen que ocupa nuestras aulas, habría que tener en cuenta las dudas, inquietudes e incertidumbres de los alumnos para orientarlos hacia el mejor entendimiento del alumno.

No se puede desarrollar la educación sin tener en cuenta las evoluciones, con esto me refiero a que hay que estar pendientes de las nuevas tecnologías. Hay que ayudarles a aprender a desenvolverse  en la red buscando información, seleccionándola críticamente.

Hoy en día con el cambio de Bolonia en la universidad en cierto modo se comienza a trabajar de esta manera, pero aún hay muchos colegios que no han modificado  sus  modos de dar clase. Yo creo que ese tipo de participación no es activo si no que parece que instruyen en vez de formar. Me refiero a que yo doy la clase, si hago preguntas se contestan y si no sólo se admiten dudas. Y el gran ERROR es no partir de sus intereses.




No hay comentarios:

Publicar un comentario