lunes, 27 de febrero de 2012

Educación en peligro

La sociedad de hoy en día ha dejado en peligro la educación. Muchos jóvenes no entienden el por qué del colegio. Sin embargo los medios de comunicación promueven esta imagen.

Los jóvenes no tienen ídolos inteligentes o personas interesantes en las que pensar, sino que solo tienen ídolos televisivos. La basura televisiva a la que están expuestos varias horas al día magnifica esta imagen. Les ofrece una opinión de la vida fácil, pensando que las cosas funcionan tal y como sale en la televisión.

Los alumnos sé saben los números por el fútbol, no está mal que sea un apoyo, pero  ¿no es un poco exagerado?

  Los adolescentes no quieren estudiar, no le encuentran el sentido. Para qué estudiar sí en la televisión se ganan la vida muy bien sin ningún estudio. La máxima ambición es ir a gran hermano o sálvame, salir de marcha y tener confidencia para hombres y mujeres.

Lamentablemente este tipo de jóvenes hay hoy en día, y la estamos promoviendo con el poco control que les ofrecemos. Si queremos lo mejor para nuestros jóvenes o niños, tendremos que educarle desde un principio. Habrá que controlarles, decirles que no y por supuesto llegará el momento que se tenga que castigar, pero todo esto para conseguir lo mejor para ellos.

domingo, 26 de febrero de 2012

¿Son los niños unos pequeños adultos?

Creemos que cuanto más temprano se empiece con algo mejor, cuanto más veces se haga mejor se hará. Pero lamentablemente, muchas cosas no se hacen mejor cuanto más tiempo emplees porque existen otros factores.

Los niños son niños y como niños tienen que jugar, tienen que conocerse a si mismo, a sus familias y amigos y tienen que conocer su entorno. Para esto los niños necesitan su tiempo, tanto su tiempo físico para poder conocerlo, como ser lo suficientemente maduro para entender las diferentes cosas.
Creo que es un error obligarle a ir a extraescolares todos los días. A futbol para que este en forma, a inglés para que sepa más inglés, a música para que toque algún instrumento… pero ¿qué pasa con su tiempo libre?

El estrés infantil cada vez es más común y esto es porque les traspasamos nuestra forma de vida a los niños, pero los niños no son adultos. No tienen que vivir como nosotros, creo que es un periodo que hay que respetar para luego poder pedir todas las responsabilidades.

Me parece muy importante que los niños tengan sus momentos, sus tiempos siempre respetando sus etapas. No está mal la intención con la que se les apunta, pero tenemos que tener en cuenta la edad, los intereses y su aprendizaje en vivencias.

Es muy importante que se conozcan porque después tendrán que conocer al resto de las personas, se les enseñará conceptos teóricos abstractos… y es importante que sean lo suficientemente maduros para poder entenderlos, y que estén motivados por aprender porque quieran aprender. No cometer el error que por empezar pronto, se cansen antes.

jueves, 23 de febrero de 2012

Educación en valores

Desde mi punto de vista, este video representa mucho más que lo que yo pueda decir.

Estos niños no son así por naturaleza, sino que les han educado. Por esta razón pienso que la educación que se le da en casa tiene que estar complementada y acompañada por el colegio.  Hay muchos valores que no se pueden dar en casa por diferentes motivos, pero en el colegio se dan muchas posibilidades de enseñarles unos valores dignos.

Creo que los valores son más importantes que los conceptos, por eso el pensar que el colegio está sólo para enseñar conceptos o incluso que solo sirve para cuidarles durante unas horas, me parece un pensamiento desafiante y que dice mucho de la persona.

Pienso que hoy en día se está olvidando esta educación y se está centrando únicamente en aspectos secundarios, porque ¿qué importa lo mucho que sepa un alumno si no sabe para qué utilizarlo?

Los buenos valores guían a los niños, jóvenes, adultos y ancianos en su vida, enriqueciéndola y buscando el crecimiento de la persona. Sin embargo, una persona que no ha adquirido los valores necesarios no puede disfrutar de una vida en su complejidad, porque se dejará algún aspecto por el camino.


domingo, 19 de febrero de 2012

La educación como una flor

A continuación voy a analizar distintas metáforas sobre la educación e iré analizándolas.

“Corresponde al profesor ofrecer un contenido de cierta dificultad en partes.” Esta metáfora no creo que enseñe el aula que intento describir, porque justamente he estado hablando que los alumnos son los que tienen que deben interesarse por aprender, buscando conocimientos.  Sin embargo, la metáfora analiza una clase que está centrada en el profesor, que elige lo que hay que aprender, cómo…

“La enseñanza es como esparcir semillas en el viento, el profesor no puede prevenir lo que ocurrirá.” Lamentablemente creo que sí que se puede predecir hoy en día por el rendimiento en cursos anteriores. Sin embargo, si toda la sociedad luchase por el aprendizaje de todos los alumnos, no podríamos decir esta frase. Esta metáfora señala que el profesor no es responsable del aprendizaje de sus alumno, pero es errónea. El profesor es quien tiene que guiar, apoyar y reforzar aquellos contenidos que causen dificultad a cualquier alumno. Tenemos que procurar que todos sean buenos, no dejarnos nadie por el camino por mucho esfuerzo que cueste.

“Los estudiantes son como una materia prima que tiene que moldearse de acuerdo con un patrón determinado.”  Entendiendo esta frase de forma extrema, negando cualquier forma de moldeado propio, creo que no es cierta. Creo que todos somos distintos y cada persona necesita una cosa distinta, por eso hay que individualizar en cierta manera a cada alumno, y justamente no hay que enseñar desde un patrón.

“La enseñanza es como establecer conexiones entre diferentes parte de una materia.” Desde mi punto de vista, esa es la visión de la educación, pero yo no haría solo conexiones en la materia, sino que incluso haría conexiones con el resto de materias. Esta manera de pensar está justificada porque en el día a día no te preguntan de física, matemáticas o literatura, sino que las mezclan no existe una distinción tan clara de materias, por eso creo que el alumno tiene que ver la conectividad y encontrar el uso práctico de sus conocimientos.

“Corresponde al profesor organizar la clase y facilitar el material principal de enseñanza.”  También  estoy de acuerdo con esta afirmación, porque el profesor es quien guía en la enseñanza y debe dar una pincelada en los conceptos para que sepa qué es cierto para poder buscar información críticamente.

“La educación es un viaje a través de un campo de estudio en el que el profesor hace de guía para el grupo de alumno”  Sí pienso que la educación es un viaje, sin embargo no creo que se deba quedar en el grupo de clase si no que también debe pensar en el alumno en concreto.

“El profesor es como un jardinero que da a cada planta lo que necesita” Esta frase complementa a la anterior perfectamente, y si creo que es la esencia de la educación en la que creo. Ofrecer a cada persona lo que necesite es la base de toda relación y del aprendizaje.

Si me hiciesen escoger tres metáforas elegiría sin duda esta última porque me parece la clave para entender en una nueva educación. También la quinta frase y la sexta, que aunque se pueden matizar diversos aspectos, lo que dicen va por el camino de una nueva educación.

viernes, 17 de febrero de 2012

Buscando una educación mejor

Siguiendo con la última entrada, el alumno debe estar en el centro de la educación. De esta manera conseguiríamos que autorregulase, decidiese y crecería en todo lo que respecta a la educación. Es decir, sería capaz de buscar información porque le interesa, o simplemente porque sabe que tiene que aprender más, regularía ese aprendizaje y lo controlaría buscando información, pensando incluso experimentando con él en los casos que se pudiese.

Creo que la mejor manera de que aprendan es marcarles unas pautas, límites y metas pero en las que ellos sean realmente el centro, y si no pueden llegar, analizar y si es necesario cambiar las metas. Por otro lado, que el rol que juegue sea de una persona que regula, controla y decide en su educación, señala que el aprendizaje tiene que ser libre y que nos deberíamos mover por intereses en un principio. Interconexionar las asignaturas por proyectos, para que relacionen y no vean todo como materias que no se unen en ningún sentido.

Se debería promover una educación de este tipo donde el educador guiase y el alumno sería el “responsable” en gran parte de lo que aprende. El alumno estaría más centrado y sabría que tiene que hacer, no vería como un colegio donde va de 8 a 14, sino que estaría motivado para hacer aprender. El profesor tiene que estar a total disposición del alumno, guiándolo, atendiendo a las necesidades de cada alumno. El profesor tiene que modificar su imagen y cambiar el trabajo que lleva haciendo durante años, reconstruyendo un nuevo profesor.

Desde mi punto de vista, los alumnos deberían ver ya por si el aprender motivador pero esto no se consigue de un dia para otro sino que hay que entrenarlos poco a poco sin saturarlos desde pequeños. Cada cosa tiene su tiempo, y por empezar antes no se consiguen mejores resultados. Pero en un principio, antes de enseñarles nada tenemos que saber qué es lo que saben y luego a raíz de lo que sepan y lo que quieran saber enseñarles. Pero además mandarles ciertas tareas para casa que tengan que buscar información y al día siguiente explicarla en clase. Así poco a poco, iremos consiguiendo que la educación no sea pasiva porque les habremos ido entrenando para una educación activa.

jueves, 16 de febrero de 2012

Mi educación ideal

Desde mi punto de vista, una práctica ideal de enseñanza seria aquella que tuviese en cuenta a todo el mundo, sin dejar a nadie de lado. Donde el rendimiento previo, no fuese un diagnostico fiable para predecir qué hará el alumno el año siguiente. Esto significa que los “malos” serán malos siempre, y los “buenos” serán siempre buenos. Pero, ¿qué pasa en la educación?, ¿por qué ocurren estas cosas?

Creo que nosotros somos mediadores, guiamos, motivamos y exprimimos al máximo buscando el perfeccionamiento. Y esto, no solo significa buscar el máximo rendimiento en la materia, sino que también queremos el máximo desarrollo humano. Ayudar a esa persona a desarrollarse como persona, creyendo en él y en su potencialidad. Acompañándole por el camino, duro y a veces bonito de la vida, confiando en sus decisiones y motivándoles.

Darle al alumno la oportunidad de que crea en la educación, y que no caiga en el tópico de “para qué nos enseñan esto”. Poder decir que hemos hecho TODO lo que estaba en nuestra mano para ayudarle, y que por causas mayores (esperemos que por ninguna) tenga que repetir. El alumno tiene que saber que tiene ayuda a su disposición y el profesor debe estar cerca para poder ofrecerle la ayuda necesaria.

Creo que hay buscar el interés de los alumnos, creando una educación activa en continuo cambio. La creatividad debe estar presente. La opinión, autonomía y el trabajo activo se deben plasmar en el aula. Esta es mi descripción de lo qué sería una educación ideal.

martes, 14 de febrero de 2012

La luz que nos alumbra

Yo aún no he tenido ningún contacto con el ámbito educativo, de hecho jamás he puesto en práctica ninguna técnica. Por eso, se me hace difícil contestar a estas preguntas pero intentaré contestar de la forma más sincera posible que me ayude a ver qué tipo de educación y  profesora voy a ser.

En primer lugar, contestaré a la pregunta “¿Qué es la educación para ti?”, bien no es fácil. La educación no se puede definir con cuatro frases, por eso diré conceptos que me vienen a la cabeza. Lo primero que se me acurre es ayudar a crecer, porque educar no es instruir. Creo que es una profesión que guía en muchos ámbitos. Además el concepto clave creo que es el futuro, la educación mueve a los futuros educadores, médicos y personas…  Si me preguntasen por la imagen que me viene a la cabeza, sería un túnel dónde al final encontrásemos la luz. Todo comienza oscuro pero con los pasos de los años, el esfuerzo de los educadores, familias y educandos vamos consiguiendo una aproximación a esa luz, que te muestra un mundo más claro y fácil donde desenvolverte.

Por aprender se puede entender muchas cosas, pero creo que aprender es un largo recorrido en el que vas acompañado por diferentes personas. En este camino debemos estar seguros de nosotros, trabajar duro y en común. Es decir, no es el profesor el que enseña, no es el alumno el que aprende si no que es una mezcla, es la unión. Aprender es una acción activa en continuo cambio, movimiento…

Puede que no haya muchas personas que piensen como yo, pero en lo que respecta a los conocimientos que me gustaría que mis alumnos aprendiesen, sin despreciar a nadie creo que algunos conocimientos siempre estarán en los libros. Sin embargo, hay otros que tienen un periodo, como por ejemplo enseñar rutinas, respetar al prójimo,  a cuidar a la gente y cosas de nuestro alrededor, en conclusión  a ser una buena persona. Esto no se enseña en los libro. Tampoco se enseña a las personas, a saber buscar las cosas, ser críticos… A tener gusto por los conocimientos. Pero, por supuesto hay conocimientos importantes que hay que enseñar, no lleven este comentario al extremo, porque se puede trabajar todo.

Creo que cualquier profesor que se encuentra con unos “malos” alumnos, le da igual que no sepan quién inventó la bombilla, sin embargo que esos alumnos modifiquen su comportamiento, respeten, traten con cariño y bien a las personas y las cosas, que muestren respeto hacia el profesor… esas cosas creo que son las que hay que desgarrarse por enseñar.

En lo que respecta a las actividades, como ya he dicho en otras entradas, deberían ser grupales y activas siempre que puedan. También se tiene que trabajar la autonomía de trabajo, haciéndoles “jefes” de su propio aprendizaje. Creo que eso es hacia lo que se debe tender, por supuesto siempre motivando, y guiando. En el caso de que se trabaje así, creo que se deberían evaluar  entre ellos, o autoevaluaciones, tras esto el profesor tendría que repasar. Además el alumno siempre debería saber qué se le va evaluar, qué se valorará… porque de esta forma trabajamos hacia el mismo camino. 

domingo, 12 de febrero de 2012

¿Mi educación acorde con una aducación centrada en el alumno?

En el libro tenía como ejercicio práctico dónde tenía que contestar a quince preguntas puntuándolas de 1 a 4. Me evaluaban en tres escalas: mis creencias centradas en el alumno, su aprendizaje y la enseñanza; en creencias no centradas  en el enfoque centrado en el alumno sobre los alumnos; y por último en creencias no centradas  en el enfoque centrado en el alumno sobre el proceso de  enseñanza –aprendizaje.
Mis puntuaciones adquiridas han sido muy justas, por eso en la primera escala centrada en el alumno he puntuado con un 3.2 y ésta era la puntuación óptima. La pregunta que he puntuado más baja en esta escala me preguntaba sobre si me pensaba que era necesario crear relaciones afectivas entre los alumnos para que estos tengan mayor rendimiento, lo he juzgado como innecesario. Bien, pero ahora reflexionando quizás sea necesario que el ambiente en clase sea bueno, y cuanto más confianza con el profesor mejor ambiente.

En esta segunda escala, me encuentro cerca de la media pero no llego a ella por una décima. En primer lugar, siempre he creído que no hay alumnos malos, si no alumnos que necesitan otros apoyos, otras necesidades… siempre hay excepciones pero creo que no hay alumnos malos por naturaleza. Se han ido haciendo por rebeldía a los padres, por el grupo de amigos o porque un profesor les cae mal. Pero, ¿si lo que he dicho en el párrafo anterior lo aplicamos aquí? Si un profesor cree en él, le anima,  le apoya y le ayuda a mejorar, conseguiríamos el máximo de su potencialidad.

Por último, la tercera escala tengo similar problema que la anterior, pero esta ve estoy dos décimas por debajo de la media óptima. En este apartado, entiendo  el deber del profesor de explicar, de esforzarse en que todos los alumnos entiendan todo lo dado en clase. Sin embargo, creo en una educación dónde los alumnos son activos y tras las necesarias explicaciones ellos pueden investigar. Obviamente me parece importante que el profesor sepa su materia, pero no lo veo como requisito imprescindible.

En busca de un nuevo enfoque reflexivo, activo que se encamine a una educación centrada en el alumno, tendríamos que tener en cuenta una relación afectiva entre profesor y alumno, no verle como una persona fría, alejada si no como una persona cercana dispuesta a escuchar, ayudar y guiar. El profesor debe verse así también y no entender al alumno como alguien que no sabe y que hay que enseñar, si no como una persona  en constante cambio con una potencialidad enorme.

martes, 7 de febrero de 2012

Actividad-reflexión

Esta reflexión la he meditado bastante porque no sabía cómo orientarla, así que espero saber explicarla. Si yo fuese profesora de conocimiento del medio, y estuviese en el temario de historia de pamplona, buscaría actividades motivadoras con las que aprendiesen. De esta forma daría los conceptos, el tema de historia sería impartido en clase. Creo que  no deberían ser solo clases magistrales, y por eso tendríamos que preguntar qué es lo que ellos saben, y mandarles pequeños proyectos para que busquen información en casa como por ejemplo los burgos de pamplona o la historia del portal de Francia.  Ellos estarían integrados con ese conocimiento, creo que sería un aprendizaje activo. Iríamos uniendo todos los conceptos dados en clase para completar toda la teoría.

Tras esto, el aula cambiará de escenario, y haríamos una ruta por las zonas de pamplona más antiguas, o con interés cultural, dadas previamente en clase. Creo que conseguiría la implicación del alumnado, y la evaluación estaría en reconocer esos sitios y contar la historia frente a los compañeros. Los demás compañeros pueden corregir al otro, y así nos implicaríamos todos en esta actividad.

También propondría a la profesora de lengua, preparar un teatro con ésta temática. Donde todos los alumnos pongan sus conocimientos en “práctica”. Imaginándose cómo vivían y recreando ciertas rutinas del día a día, tomando espacio en los lugares estudiados. Tras esto, lo expondríamos a los padres para que viesen el trabajo realizado en clase.

Creo que de esta forma consigo integrar todos los conceptos, y también afianzarlos. Realmente no sé si un colegio lo permitiría, supongo  que con  la ayuda necesaria conseguiría ponerlo en práctica.

domingo, 5 de febrero de 2012

Fink es un autor de Estados Unidos, que realiza doce pasos para conseguir un modelo de diseño integrado. Estos doce pasos están divididos en tres fases.

En la primera fase que tiene el nombre, establecer los componentes claves, encontramos cinco pasos. El primero de ellos se basa en identificar los factores contextuales, esto es necesario para orientar una práctica educativa u otra. En segundo lugar, habría que identificar las metas, con el fin de llegar al temario establecido. En tercera posición encontramos, formular los procesos de evaluación, el cómo se va a evaluar. Este apartado es muy importante porque depende mucho de cómo se evalúe, la manera de dar clase. Después, hay que seleccionar las actividades de enseñanza aprendizaje más efectivas. Este cuarto paso, está muy relacionado con el anterior. El último de esta fase es, asegurarse de que todos los componentes están integrados.

Desde mi punto de vista, ésta primera fase está muy bien definida y esquematizada, aunque yo no incorporaría conocer al alumnado dentro de contexto. Lo situaría como otra fase, ya que conocer al alumno y conocerse así mismo ofrece una práctica real, y da la oportunidad de estar basada en los intereses, capacidades y motivaciones de los alumnados. Conocer a los alumnos es una ventaja y una clave esencial para orientar la práctica educativa.

La segunda fase, unir los componentes en un todo integrado, consta de tres pasos. El primero de ellos, es crear una temática para el curso. El segundo paso, seleccionar las estrategias de enseñanza, después de conocer a los alumnos y el temario a dar la metodología será la guía durante todo el curso. En último lugar, integrar la estructura del curso  y las estrategias para crear un esquema conjunto de actividades de aprendizaje.

Por último, en la tercera fase, cerramos otras tareas también importantes. Encontramos el establecimiento de los criterios de evaluación, necesarios para evaluar la tarea del docente y el perfeccionamiento del alumnado. El siguiente paso es anticipar posibles errores, creo que este paso se cumpliría únicamente si has dado el mismo temario en cursos anteriores y sabes en qué unidades tienen dificultades los alumno en general. El undécimo paso se basa en redactar el programa de la asignatura y por último plantear la evaluación del curso y de la enseñanza.

El proceso de autorregulación en el aula está presente en todo momento. El profesor debe ceder responsabilidades y libertades a sus alumnos. Y es él quien l e enseña a aprender y el maestro a aprendido a enseñar. La autorregulación es el proceso clave para una enseñanza centrada en el alumno y su aprendizaje, y estos son los pasos que nos pueden guiar para conseguirlo.

sábado, 4 de febrero de 2012

La educación como cima

Es increíble que haya profesores  que realmente piensen que sus alumnos no tienden hacia el aprendizaje. Todas las personas tienden a perfeccionarse por ello, todos buscamos un aprendizaje aunque sí que es cierto que nos movemos según nuestras motivaciones.

Desde mi punto de vista, hay que enseñarles desde pequeños que son los responsables de su educación, que ellos tienen que tomar el control de su aprendizaje. Hay que mostrarles que el aprendizaje no es algo inerte, sino que está vivo.

Es muy difícil que un alumno al que nunca le han preguntado qué opina sobre algo, o simplemente que no le han dado la oportunidad de ser creativo con las matemáticas, lengua o sociales, que un día sepa ver la interconexión que hay entre todas las asignaturas.

Sin embargo si desde pequeños les enseñamos a preguntar todas las dudas, sus incertidumbres, conseguiremos una educación activa y no sólo eso, sino que nuestros alumnos serán diferentes, tendrán un aprendizaje significativo.


Es cierto, que es más cómodo que te den todos los conceptos “machacados” y que no haya que hacer ninguna reflexión. Sólo hay que estudiarlo para el examen, soltarlo y olvidarlo, para volver a hacer lo mismo con el siguiente examen. ¿Qué conocimientos ha adquirido ese estudiante? Que el colegio no sirve para nada, sólo para ejercitar la memoria y para que mis padres sepan dónde estoy de ocho de la mañana a tres de la tarde.

Está visión la hemos generando entre todos, desde el colegio que no les da responsabilidades y libertades, los padres que no dan importancia a las asignaturas, profesores… y la sociedad que no enseña y sólo crítica las nuevas generaciones que van todo el día con el móvil… Si entre todos adaptásemos los progresos en coherencia con la edad, y la madurez de las personas podríamos educar a unos chavales que realmente viesen la importancia de cada cosa.

Ésta visión hay que trabajarla desde el colegio, preguntándose qué deben hacer para maximizar el aprendizaje de sus alumnos.  El libro concreta cinco ámbitos a modificar. El primero de ellos, el balance de poder, que explica que el profesor debe compartir con el alumno las responsabilidades y el alumno debe ser protagonista teniendo capacidad de decisión. El profesor es un acompañante en este camino, que se asegura que todos los alumnos llegan a su máximo potencial.

El segundo cuestiona la función del aprendizaje. Quitándole importancia a los contenidos, y dándole juego al aprendizaje de técnicas de aprendizaje. Este apartado reparte la importancia entre estas dos, ayudando a tener la posibilidad de aprender por nuestra cuenta o más adelante. No sólo ofreciendo conceptos que se olvidan a lo largo del curso.

En tercer lugar, el rol del profesor, que le limita como acompañante y apoyo. Deja de ser el centro del aprendizaje para situarse en un segundo plano, donde el alumno es el centro y su aprendizaje también. Hablamos de un profesor activo y abierto al cambio que propone metas y objetivos que luchará por alcanzarlos aunque sabe que algunos costarán más que otros y teniendo en cuenta el periodo escolar, otros no podrán ser enseñados. Es un nuevo profesor que guía a los alumnos y que crea ambientes que estimulen el aprendizaje.

Más adelante, en cuarta posición, encontramos la responsabilidad del aprendizaje. Es una responsabilidad compartida donde el alumno por fin juega una posición importante y busca convertirse en un aprendiz autónomo. Como es una responsabilidad compartida, todos deben poner de su parte para conseguir los objetivos.

En último lugar, está los procesos y funciones de evaluación. La evaluación ya no es una pista para el profesor de quién va bien o no ha estudiado, si no que es una pista para los alumnos para saber qué han aprendido y qué han entendido. Busca el perfeccionamiento del alumno, teniendo en cuenta por primera vez el trabajo del alumno y del profesor.

Como ya hemos hablado al principio ésta educación no es a la que estamos acostumbrados. Eso es porque resulta más complicada y cuesta más trabajo y esfuerzo tanto para el alumno como para el profesor. Pero es un cambio necesario, que beneficiará a todas las personas.

viernes, 3 de febrero de 2012

Pensando sobre la educación

En este libro hay unos cuadros naranjas para reflexionar y el segundo de ellos me dice     que conteste unas preguntas.


1. ¿Quién aprende?
Desde mi punto de vista todo el mundo dentro de un ambiente educativo aprende por esto, tanto el alumno como el profesor y las familias los englobamos dentro de este grupo. Está claro que el alumno es el mayor beneficiado de este aprendizaje, ya que se está formando y está forjando una identidad y unos conocimientos que le acompañarán el resto de su vida. Pero todas las personas somos diferentes y los profesores y los familiares aprenden de los niños y siguen formándose tanto como docentes que como padres.

A pesar de todo esto, la educación se puede centrar en elementos. Cuando la educación se centra en el profesor, creo que es una formación más objetiva, estricta y que no atiende a las necesidades de cada persona. También se puede centrar en el alumno,  donde éste es el único aprendiz. Y por último, también se puede centrar en el aprendizaje, ésta es la que he descrito en un principio, que tiene presentes el aprendizaje, al alumno, profesor y todos los que intervengan en el contexto. Esta nueva imagen también permite que el profesor aprenda y esto supone un avance en la formación continua.


2. ¿Qué  es el aprendizaje?
A mi modo de ver, la educación debe partir de los intereses de los alumnos favoreciendo a mejorar las aptitudes o perfeccionarlas. Todo aprendizaje debe ser significativo, es decir que esté conectado con conceptos previos. Este aprendizaje facilita la educación del alumno a aprender y realmente consigue conocer los conceptos. El alumno es una persona que aun no ha desarrollado un método de automotivación por eso desde pequeños hay que motivarles intrínsecamente, de esta forma conseguimos que no estudien por conseguir un objeto material si no por el gusto de aprender cosas nuevas. El aprendizaje no son solo los conocimientos y estrategias, si no que también los hábitos y todo aquel conocimiento que se dé en al ambiente.



3. ¿Quién determina metas, estrategias y condiciones de aprendizaje?

Me parece que las metas se deben elegir entre todo el contexto educativo. Si dejásemos al alumno elegir sus metas elegiría las que les costase menos esfuerzo. Por esta razón el profesor debe intervenir motivándole y ayudándole a conseguir el máximo de sí mismo. Sin embargo, si es el profesor el único que elige las metas se centraría en el currículo escolar y esto no atiende a las necesidades de cada alumno. Por eso, el alumno debe aprender a ser responsable de su formación y el profesor debe tomar el control  asegurándose que sus alumnos cumplen  con las metas establecidas según sus necesidades.



4. ¿Cuándo se toman las decisiones?
La profesión de docente está en continuo cambio por ello no se puede establecer una fecha de decisión. Tenemos que tomar ciertas decisiones antes de la práctica, otras tendrán que ser después de ella y otras en el momento. No podemos pretender tomar todas las decisiones por adelantado, debido a que no se puede ser estricto, cada alumno es diferente y hay que adaptar la educación a ellos. Sus necesidades son las que nos marcan el plan de actuación. Ser educador genera estar en continuo cambio y estar adaptándose a cada alumno.




5. ¿Quién establece los objetivos?
Los objetivos no deberían estar marcados desde el ministerio de educación, o por lo menos deberían dar cierto margen a los centros para elegir los objetivos dependiendo  de las capacidades de sus alumnos. Creo que el trabajo conjunto es la clave para conseguir una educación de éxito. No digo que el ministerio no establezca unos mínimos si no que cada aula es diferente y los objetivos deben ser marcados dependiendo de las capacidades y necesidades de nuestros alumnos. Si diésemos manga ancha el profesor seleccionaría los conceptos que más le gustasen y no habría unos conceptos mínimos. Por esto los objetivos se marcan entre la comunidad de aprendizaje que envuelve tanto al alumno como a los profesores y otras entidades.



La educación actual necesita modificar el enfoque y que se centre en el alumno. Cambiando las técnicas, el funcionamiento en las aulas y la imagen del alumno, haciéndole responsable y tomando un claro control de su aprendizaje.

miércoles, 1 de febrero de 2012

aprendizaje autorregulado

En este blog voy a reflexionar sobre el libro "Aprendizaje y enseñanza del siglo XXI: Pautas para el desarrollo profesional del profesorado". Este libro intenta ayudar a la reflexión del docente para mejorar y evolucionar consiguiendo así, el máximo desarrollo del alumno.

El primer cuadro para reflexionar pregunta qué entendemos por aprendizaje autorregulado. Desde mi punto de vista la característica de este aprendizaje es que el alumno es quien lo promueve, es decir que los alumnos son los primeros que tienen que querer aprender. Si esto no ocurre es muy difícil promover este aprendizaje porque no puedes hacer nada si ellos no quieren, pero se debe motivar y  buscar el mejor aprendizaje para cada alumno.

Como ya he dicho lo más importante, desde mi punto de vista para el aprendizaje autorregulado, es que el alumno quiera aprender, también el profesor tiene que tener al alumno como el centro de todo aprendizaje y guiar todas las elecciones con este propósito.

Aunque no hablamos solo de un buen ambiente escolar, sino que el ambiente familiar  también influye. Por esto, la familia debe apoyar al alumno en un completo desarrollo, ayudandole en sus peores momentos o asignaturas y motivandole para superarse en el resto.

 La aplicación de este aprendizaje autorregulado, a mi ver, favorece el trabajo por proyectos en vez de por asignaturas y evitar en cierto modo las clases magistrales como modo de dar las clases. Creo que  los alumnos tienen que tener gusto por aprender,  y este gusto no se activa solo. Si no que hay que desarrollarlo desde el colegio, hay que buscar qué les interesa y motivarlos desde lo que ya saben. Me refiero, partir el nuevo aprendizaje de un aprendizaje antiguo, y así poder hacer un aprendizaje significativo. Este tipo de aprendizaje es la clave para que los alumnos se vean motivados para aprender por su cuenta.

Creo que se nos ha acostumbrado a darnos todos los conceptos ya desarrollados, “machacados” y es una mala costumbre. Simplemente atiendes, pero no buscas relaciones entre los conceptos y eso te impide autorregular el aprendizaje, promoviendo la pasividad del alumno. Para combatir este germen que ocupa nuestras aulas, habría que tener en cuenta las dudas, inquietudes e incertidumbres de los alumnos para orientarlos hacia el mejor entendimiento del alumno.

No se puede desarrollar la educación sin tener en cuenta las evoluciones, con esto me refiero a que hay que estar pendientes de las nuevas tecnologías. Hay que ayudarles a aprender a desenvolverse  en la red buscando información, seleccionándola críticamente.

Hoy en día con el cambio de Bolonia en la universidad en cierto modo se comienza a trabajar de esta manera, pero aún hay muchos colegios que no han modificado  sus  modos de dar clase. Yo creo que ese tipo de participación no es activo si no que parece que instruyen en vez de formar. Me refiero a que yo doy la clase, si hago preguntas se contestan y si no sólo se admiten dudas. Y el gran ERROR es no partir de sus intereses.